Aún el día de hoy no olvido lo que temblé con ese beso. Fue de esos que te pareciera tienden un lazo tibio entre el aliento y el centro del alma. Esos que pareciera que no se acaban nunca y que nunca vamos a saber cuánto duraron. Desde ese día pude jurar que si se podía olvidar uno del mundo en un instante.

Volví a mirar a Jose y me dijo que había sido tan lindo como lo había soñado, y que todo se estaba dando cómo debía ser. Pregunté con la mirada pero aún embrujada por lo que había pasado ya no me interesaban demasiado las respuestas.

"Tenías nuestra historia colgada en tu ala derecha. Porque vos sos un ser con alas, Tan". Me dijo mientras me daba unos besos más, tan o más dulces que el primero.

¿Vos sabías que esto iba a pasar, entonces?

Claro Tan, desde el primer momento en que comenzamos a chatear luego que me fui del trabajo.

Y entonces, ¿Cómo sigue?

Por lo pronto saliendo de este lugar que ya cumplió su objetivo y yendo a tomar un buen café con medialunas.



Y salí de ahí con un muchacho grandote, de hermoso sweater a rayas y olor a incienzo que me agarró la mano.

Hablamos cantidades y decidimos caminar hasta la estación del subte porque necesitábamos hacer tiempo para que este abra. Al otro día ambos teníamos mucho que estudiar asi que no podíamos prolongar el encuentro mucho más, y aparte estábamos seguros que implícitamente sabíamos que íbamos a seguir viéndonos.

Cuánto pensé que cuánto podría haber parecido que las ganas de escribir un blog me duraron 4 entradas, o poco y nada.

Pero no.

En los últimos 30 días me enteré que mi papá tenía una enfermedad muy grave, luego estuvo internado por una neumonía con infección de pulmón desencadenada por las bajas defensas de esa enfermedad, luego se vendió la casa de mis viejos y compraron otras dos pequeñas para mudarse y separarse definitivamente, trabajé como loca y me estressé para el carajo al punto de quedar al bordecito de esos ataques de stress con nombre francés y me enteré que todos mis ex están de novios (yendo de los problemas reales a las boludeces con que ocupo mi mente).

A la vez mi hermano, el que se quedó en el departamento en el que vivía (si, si, porque yo decidí irme buscando paz) se llevó la conexión a internet inalámbrica de casa y en medio del caos ir a comprar un router, traerlo, instalarlo, que me lo hayan dado fallado, ir a cambiarlo y demás fue un tema que me hizo encontrarme sin internet por un bueeeeen rato.

Pero acá estoy, volviendo. Porque escribir sigue siendo, y más ahora, el único refugio en los tiempos no se si duros pero si poco felices que ya pasarán pero hoy pesan en la espalda y la hacen doler.

TW.
Me quedé sentada y en silencio, el único silencio de esa noche estruendorosa en la que no podía reconocer ninguna canción. Lo único que atiné a hacer fue a hojear el libro a ver si encontraba en él alguna pista, alguna carta, alguna explicación... ALGO. Pero no, era solamente un libro. (Un libro que hasta hoy aún me resisto a leer. Vaya a saber porqué.)

Me quedé sentada y en silencio, pensando qué era toda esta locura. Pensando cómo podía ser que ese mismo Jose que nunca me había significado más que algunas letras bonitas se me apareciera en ese momento como un atractivo indescriptible. Pensé en Mica... en cómo le explicaría eso, en qué pensaria, en que en el fondo ella no lo quería... hasta volver a pensar en mi y que me de bronca, a querer saber de qué se trataban los misterios, a dejar de jugar al "todavía no es el momento".

Fue entonces cuando me paré decidida a buscar a Jose, y a irme a vagar por la noche por más temprano que fuera si no lo encontraba. Recuerdo que en el momento en que me paré estaba enojada, cansada y sin ganas de bancarme una.
Me dirigía a nosedonde con más ganas de irme que de quedarme hasta que en el fondo del salón vi los colores de su sueter y empecé a caminar.
Va a sonar muy a ciencia ficción pero aún en el medio de una fiesta, no tuve que pedirle a nadie que se corra del camino. Las personas iban abriéndose y Jose me esperaba sentado y quieto, sentado en el piso, contra la pared en el otro lado de la habitación.
Y cuando digo "me esperaba" no es metafórico, porque me vio llegar caminando hacia él, y aunque me quedé parada no hizo movimiento alguno hasta que simplemente sentí la necesidad de sentarme a su lado.

-Llegaste! Bienvenida!-

-Si, llegué Jose... llegué pero no entiendo nada.-Dije yo asombrada y débil pero lejísimos de enojada. El enojo simplemente se había ido.

-Pero acá estás, ya vas a entender. Todo fue cómo tenía que pasar asi que ahora vamos a poder hablar porque es el momento. Estoy muy contenta de que estés acá Tan.-

-Por favor Jose, no se que me pasa, no me siento bien, me puse asi como... como sensible de repente. Si todo esto es una broma decime de qué se trata porque ya me está asustando.-



-No Tan, nunca fue tan en serio. ¿Te gusta esta canción?-


Y si bien en lo que menos me había detenido era en la canción, "Loosing my religion" sonaba a toda voz. La tercera canción que conocía de la noche, y encima me encantaba porque era parte de mi historia a pesar de estar en inglés.
De nuevo no me pregunten porqué, pero empecé a temblar. De repente tenía mucho frio, que es la forma en la que a veces se manifiesta el miedo. Jose me hizo señas de si podía abrazarme y yo le dije que si. Suavamente me pasó ese brazo enorme por el cuello y llevó mi cabeza hacia su hombro. Recién ahí pude dejar de temblar y sentí que tanta inmensidad de ser humano servía para contener cualquier miedo.

-¿Viste que hoy me viste y todo cambió?-

-Si, pero cómo sabés eso?-

-Porque es lo que tenía que pasar... Estaba escrito. Desde que empezamos a chatear mi nick decía "Augensblik".-

-Jose, yo no hablo 4 idiomas y el alemán no es mi fuerte...-

-Augensblik es un parpadeo rápido e inesperado, luego del cuál nada vuelve a ser lo mismo.-

-¿Pero vos sabés qué es lo que me pasa a mi ahora?-

-Si, claro.-

-Pero ¿cómo? Es horrible, me da verguenza...-

-No Tan, no es horrible porque a mi me pasa lo mismo.-


Bajé la mirada y me perdí en el suelo. Mareada. Confundida. Más frágil que nunca.

-¡Vos no podés saber lo que me pasa, y entonces no podés saber si a vos te pasa lo mismo!-

-Si que puedo, Tania, ya vas a entender. Los dos en este momento estamos sintiendo lo mismo. Mirame.-

-No, no quiero. Vos no sabés qué me pasa porque ni YO se qué me pasa.-

-Si que se, Tan. No seas nena, mirame.-

-No, no quiero, me da miedo, estoy asustada y me quiero ir.-


En ese momento mi fortaleza se había escondido muy bien tras una niñita de 14 años.

Jose tomo mi mentón con la mano con la que no estaba abrazándome y levantando muy suavemente mi cara la subió hasta que quedé mirándolo a los ojos

-Me vas a decir que a vos no te pasa esto? Todo viaje comienza con una mirada Tan-

Y en medio de esa noche rara, Jose me besó.
¿Por qué se me estruja así el corazón cuando uno de mis tantos "ex"
-pero de esos "ex" que no son "ex" porque nunca fueron novios, sino que fueron los que no llegaron a eso porque no funcionó o algo-
me cuenta que está super bien con alguien?

¿Será por qué aunque ya no lo quiera "de esa manera" y sepa muy bien sabido que "no es para mi" me duele ver que todos son para alguien, menos para mi?

¿Por qué me agarró este ataque de minita y por qué ultimamente todas mis situaciones son iguales? ¿Por qué este blog tiene una etiqueta que se llama "desamores" pero no hay ninguna que se llame "esta vez la pegué"?

¿Por qué arruinar la historia que venía contando con esta catarsis?

Capaz porque no tengo ganas de contar sólo una parte de lo que me pasa... y esto también me está pasando.

¿Por qué me duele tanto el pecho de angustia estos días? Capaz porque pasaron muchas cosas, entre las que abandoné mi departamento definitivamente volviendo a elegir viajar dos horas por día a casa de mis viejos con tal de poder vivir en paz.

Capaz porque los 3G siguen ocupando el mismo lugar en mi vida y a veces me da pena.

Bueno. El desorden de este mail da cuenta de lo catársico que fue.

Abrazo.

TW

3G

No se qué habrá pasado, pero en este último tiempo, los nombres de las 3 personas con las que me enrosqué sentimentalmente comenzaron con G.

El año pasado conocí a
Galo
en la fiesta de fin de año del trabajo, que coincidió con la primera vez que usaba un vestido y había ido a la peluquería. Yo y mi vestido azul entramos muy nerviosos rogándole al Universo nos aydue a caminar con dignidad sobre los zapatos taco alto y de repente lo fichamos bien pero bien directo.
Conozco a todos los chicos para los que trabajo y él era nuevo... y era HERMOSO.
Como en esas reuniones me toca ser el alma de la fiesta, no tardé demasiado en comenzar a hablar con él por cualquier excusa, y recuerdo que terminamos discutiendo por cuestiones de política, y la discusión fue bien fundamentada y acalorada. Estuvo muy bueno.
Grande fue mi alegría al descubrir que al otro día me había agregado al Skype... comencé a sonreir cuando me saludó y las cosas se sucedieron solas.
Chateamos aproximadamente una semana hasta que me preguntó si tenía novio... le dije que no y repregunté vos? solamente por obligación... para encontrar un SI :( como respuesta. No entendía nada y se me cayó la ilusión abajo.
Rechacé la invitación a salir cuando me invitó, creyendo que era un pirata más.
El tiempo supuestamente, me vendría a decir que no era tan así... pero la cuestión es que ya va a hacer un año que Galo va y viene de mi vida.

Hace un mes tuve una reunión con el equipo técnico de un Ministerio por un Programa Nacional en el que mi trabajo está involucrado. Esa reunión era dos horas después de que me enteré que había perdido el año de facultad por lo que llegué de mal humor, sin maquillaje, ojerosa, con los ojos con resaca de llanto y muy pocas ganas de estar ahí.
Y como todas las cosas para recordar por lo general pasan en días así, fue que al rato de comenzada la reunión conocí a
Gero
, parte del equipo, quien no paró de mirarme y festejarme las ironías toda la reunión. Al irme me clavó la mirada y me dijo "Fue un gusto conocerte", mientras me apretaba fuerte el hombro. Demasiada confianza para una primera reunión, dije, y más cuando antes de llegar a la oficina tenía en el celular un mail con sus datos "por si necesitaba algo del programa".
Como su jefe de proyecto es amiga mía, le mandé un sms diciendole "que bueno que está Gero" y al rato me llamó para decirme que él le había preguntado por mi.
Resumiendo la historia: Eso fue un jueves, nos matamos a mails desde esa tarde hasta el viernes, el sábado vimos juntos el partido de Argentina él, yo, mi amiga y su novio, luego fuimos (también los 5) a un cumpleaños de gente de MI TRABAJO (a ver, léase, aceptó ir a un lugar donde estaban los 30 hombres con los que trabajo) y cuando nos íbamos me dijo si no lo acompañaba a una fiesta de sus amigos. Fuimos a la fiesta, nos dimos un par de besos, pasamos toda la noche bailando y riéndonos mucho, me presentó a TODOS sus amigos/as y luego de despedirnos empalagosamente cada uno se fue a su casa cuando yo sorpresivamente paré un taxi y me lo tomé tirándole un beso. Llegué a casa y me manda un mensaje para ver si había llegado bien. (CHAN)

Al otro día me manda un mensaje para ver en qué estoy, le digo que me estaba yendo al parque a tomar unos mates y despejarme y se ofrece a acompañarme. Nos juntamos en el parque, charlamos, nos seguimos conociendo, tomamos mates, nos reimos, pasamos muy bien. Me dice que vino con el auto para poder llevarme a mi casa. Camino a ella va señalando lugares dónde "tenemos que ir" (RECHAN). En un momento se le escapa un "porque si vos vas a empezar a salir conmigo" (LLUVIA DE CHANES) ve una parrilla y me dice "Gorda, querés cenar?" (¿Gorda? ¿Estoy soñando o pasaron 6 meses?. Cenamos como una pareja de hace 2 años y medio (ni hablar de la facha que teníamos el buen Gero y yo) y me lleva a casa. Le ofrezco el obligado café, lo acepta, subimos, lo tomamos, nos mimamos un toque y se va a su casa. (Si, sólos en el departamento y no intentó nada más).

Me manda un mensaje a las horas de haberse ido diciendo que me ponga a estudiar. Me llama el lunes diciéndome si salimos el jueves.

¿Alguien más supo de él? Si si, que me avise porfa...

(Y no le pasó nada ni se lo tragó la tierra, porque lamentablemente cada dos por tres estoy obligado a verlo en las reuniones técnicas en las que lo conocí).

Hace dos semanas me junté con un chico que conocí porque trabajaba en el colegio de mi mamá como profe y siempre nos cruzábamos en actos y esas cosas. Nos debíamos juntarnos a tocar la guitarra, y eso pasó hace 15 días. Para qué explicar que se llama
Gonza
...
Cantamos toda la tarde, tocamos la guitarra, chateamos en la semana, y es muy fuerte pasarse horas ensayando temas melosos e interpretando canciones a dúo con un muchacho que no está nada mal y que no te envuelva un halo de romance.
El 13 vamos juntos a ver a Rosana... pero ahí se acaba la historia.

Y pensar que dicen que 3G es sinónimo de conectividad...

Besos fuera de tema

TW
Entré a la casa de fiestas aún sorprendida por el llamado de Jose, pero estaba tan apurada por ver si Juan Pablo no había por casualidad decidido ir que me olvidé de eso al rato.

El clima era tremendamente extraño para mi historial de fiestas-tipo-bailecito-de-club-o-bolichongo: Al entrar me pidieron la "contraseña" que quienes me vendieron la entrada (recuerdo: el grupo de autodenominados "freaks" del call center) me habían dicho que me pedirían. Me sentí un poco tonta diciendo "saxofones" a un mono grandote y con cara de pocos amigos pero asi pude pasar.

La casa era antiquísima, no se de dónde habría salido un lugar asi en medio de la ciudad pero le daba un clima a la situación que me hacia sentir en medio de una peli de esas de pandillas adolescentes. Tenía tres pisos y en cada uno de ellos distintos grupos bailaban distinta música.
Paneo general: Era verdad que Juan Pablo no asistiría. Makela había ido con una pollera más corta de lo habitual y había tomado lo habitual para esa hora, por lo que estaba semiborracha. Había gente con capas de vampiro, camisas con volados de esos tipo edad media, chicas con cuernitos de diablo en la cabeza, muchachos con borcegos gigantescos, gente con pelucas fluo y una banda muy loca (para mi estereotipada mente) tocando en el tercer piso.

Mica aún no había llegado, Makela había conseguido ya un muchacho que la entrenga, y yo me preguntaba qué sería de esa noche que recién arrancaba y de la que ya no tenía mucha salida, porque el último tren al conurbano se había ido y el primero salía a las 5 de la mañana.

Me senté contra una pared y Jose se me vino a la cabeza: Si venía, había ahí una salvación. Lástima que yo esperaba a Juan Pablo, y estaba con ganas de una noche de abrazos y mimos y no de charla con un frustrado ex de una amiga, pero al menos algo era algo y siempre era mejor que aburrirme sóla.
Cuando hacía ya media hora que había llegado y aún no había conocido ni UNA canción de las que pasaban, ya florecía el mal humor.

En ese momento, cuando empezaba a no esperar nada de la noche y dibujaba garabatos en la mugre del suelo, levanté la mirada para distinguir una figura grandota, muy grandota, que traspasaba la puerta diciendo la contraseña, envuelta en un sueter de muchos colores. Y en ese momento, cuando empezaba a no esperar nada de la noche ni de nada de nada, levanté la mirada y yo... yo me morí.

No me pregunten qué pasó, porque es al día de hoy que no se explicarlo y el recuerdo se me inunda de una sensación de no entender que me invadió en esa casa extraña.
Pero de repente Jose se abría paso entre la gente y yo por primera vez en la vida me daba cuenta de lo hermoso que era ese chico que de un sólo abrazo podía abarcarme entera y al que hasta hacía media milésima de segundo solamente admiraba por sus escritos.

Caminó directamente hacia mi y cuando me saludó olía a incienzo y misterio, como siempre.

¡Hola Tania! ¿Estás contenta? ¡Al fin llegó el día!


Hola Jose... si, no se porqué estoy contenta, pero de repente estoy feliz, y vos seguís con eso de los días! ¿Qué día llegó? ¿Me podés explicar?


No no, si bien llegó el día aún no es el momento. Pero mirá, te traje algo, dijo, sacando del morral un paquete antes de que empezara con mi sermón de que no era justo...

"Los viajes de Gulliver", en una edición de tapas duras verdes y bordó. Miraba el libro con mucha ilusión y me lo extendía en medio de esa noche rara, de canciones que seguía sin poder distinguir, y de unas ganas infernales de que el ex frustrado de mi amiga me acariciara las mejillas con esas manos enormes que tenía.

Realmente solamente recuerdo estar como mareada pero no de sentirme mal, sino como envuelta en un bálsamo o algo así... suena berreta pero es lo que recuerdo, y a la vez, nadie nunca me había regalado un libro tapas duras en medio de una fiesta.

"Estuve buscando mucho esta edición porque era este el que quería regalarte, por eso tardé un poco más. Dale, abrilo".

Cuando abrí la tapa del libro, en el lugar de la dedicatoria, un papelito de esos stick amarillo escrito con su letra de patas de araña decía "Tania: Todo viaje comienza con una mirada." Jose.

En ese momento que podría deducir como el de mayor sorpresa y mareo, levantó todo su cuerpo y yo lo miré como diciendo "No me digas que viniste a traerme un libro y te vas porque te mato... y me muero..."

¿Te vas?
Le dije con lo poco que podía hilar de vos en medio de la sensación esa.

No Tan, solamente me voy a esperar que sea el momento. En algún momento de esta noche nos vamos a encontrar en medio de una canción que nos guste a los dos, y de ahí en adelante, vamos a tener todo el tiempo del mundo para estar juntos. Falta poco. Ya nos vemos.

No podía entender nada pero nada, y en medio de ese mareo con sabor a dulzón y embrujo lo vi perderse entre disfraces y sonidos extraños.
Antes de poder insertarme en lo que sería "un trabajo profesional", trabajé de muchas cosas que en algún momento contaré. Pero lo que viene a la historia es que en esas épocas trabajaba en un call center. Trabajaba horas y horas, recuerdo que nos pagaban 1,93 la hora por lo que teníamos que hacer muuuuchas para sacar una "quincena" decente.
Comencé haciendo eso como segundo trabajo los fines de semana, para juntar plata para que Marcos, mi hermano, fuera a la facu en épocas de vacas flacas.

La cuestión es que esa época de mi vida había sido muy particular. El microcosmos de un call center es dificil de entender si no se ha vivido, pero era una mezcla de amigovios con verano del 98 muy bizarro.

En esos días mi "reciente" amiga laboral Mica estaba saliendo con un chico que no le gustaba, pero que la hacía pasar el rato y encima vivía cerca del call lo que le daba a ella un lugar dónde aguantar cuando salía de trabajar, o cuando debía entrar de madrugada.

En la eterna rotación de gente que iba y venía, que entraba y renunciaba, un día José llego al call. Y se sentó al lado de Mica, y empezó la histeria, pero a Mica no le gustó.
José era diferente. José era un chico bien de Belgrano, hijo de una familia de abogados, con mucha plata. José no necesitaba ese trabajo berreta, pero estaba ahí para sentirse rebelde por un rato. José era grandote, muy grandote, demasiado grandote, y tenía un aire a misterio que lo hacia especial.
José hablaba 4 idiomas: Inglés, Francés, Alemán y Latín, y escribía como los dioses.

Mi amiga Mica suspiraba por su cultura pero no salía ni a tomar el cafe que él siempre le ofrecía. Yo estaba, en esos momentos, perdida pero bieeeeen perdida por Juan Pablo, asi que solamente jugaba en esa historia el papel de "La amiga de", o sea, la amiga de Mica, que histeriqueaba con Jose, salía con Rober y amaba escondidamente a Joaco.

Jose siempre me pasó inadvertido como muchachote, recordando solamente que me encantaba como escribía y que envidiaba sanísimamente a mi amiga Mica cuando recibía sus notas llenas de una poesía sin igual. A mi nunca me llegaban esas cosas.

La cuestión es que un día Jose entró a internet desde la máquina del call, lo que estaba total y terminantemente prohibido, y así como así lo echaron. De un día para el otro, sin chance siquiera de despedirse. Los días pasaron y el hecho para mi no significaba nada más que la típica pena de que la barra se quedaba sin uno de sus cuates, pero estábamos acostumbrados a la rotación y lo vivimos como tal.
La semana siguiente me apareció una invitación en el messenger de una dire que desconocía pero me sonaba familiar. Al aceptarla, vi que el nick era "Augensblick".
Lo acepté y me di cuenta con el saludo de que era Jose, y que el mail me parecía familiar por las veces en las que Mica me mostraba sus escritos.
Nos pusimos a charlar y cuando le pregunté el porqué de su nombre me tiró un "ya vas a saber" que pasé inadvertido, y seguimos charlando y charlando.

No se cuando fue o cómo que empezamos a decir que teníamos que vernos.
Juro que NUNCA pero NUNCA pensé en nada similar a onda con Jose, en ese momento mi cabeza y mi corazón enteros solamente tenían lugar para Juan Pablo así que le dije que si, que como no y ahí quedó. El tiempo pasaba y nos colgábamos cada vez más hablando, charlando, filosofando. Le mostré mis escritos y me sentí bien cuando el que para mi era un nobel de la literatura me dijo que pensaba que escribía bien.
De a ratos decíamos "tenemos que vernos", y el terminaba respondiendo "ya llegará el momento" "todavía no, aún no es el día". Yo me lo tomaba como sus respuestas pintorescas y tampoco me hacía demasiado problema, que es lo que pasa cuando uno tiene todas las expectativas puestas en otro lado.

Una tarde había ido a lo de mi tía a Floresta, y luego ellos me llevaban a una fiesta a la que nos habían invitado los "freak" del call center. En el viaje me suena el celular, con un teléfono que no conocía.


-¿Hola Tania?-

-Si, ¿Quién habla?-

-Habla Jose.-

-¡Hola Jose! ¡Qué linda llamada! ¿Cómo conseguiste mi teléfono?-

-Lo conseguí porque tenía que ser así.¿Estás yendo a la fiesta, no?-

-Si, ¿Cómo sabés?-

-Porque yo estoy yendo para allá también. Llegó el momento Tania. Hoy es el día.-